Hackear la educación con Minecraft

Hackear la educación con Minecraft

El fracaso del sistema educativo actual es una evidencia. Padres y profesores están diciendo ¡basta ya! a las viejas reglas. Los niños se aburren y quieren incentivos que tengan que ver con sus vidas. Quieren hablar de Breaking Bad y no del Quijote, como ya decíamos en un anterior post. Y los profesores y los padres más osados por fin se están atreviendo a hackear la educación.

hackear la educación con MinecraftA los chicos ahora les fascinan los videojuegos y esto es muy interesante porque es de sobra conocido que la mejor forma de aprender es jugando. ¿Por qué no usarlos para educar en los colegios? Se desarrolla la capacidad de trabajo en equipo, la toma de decisiones, resolución de problemas, tolerancia frente al error, cálculo de probabilidades, constancia y multitud de aptitudes más que dependen del propio juego como desarrollo del lenguaje, matemáticas, ética o historia de las religiones. A Joel Levin se le encendió una bombilla para hackear la educación con videojuegos y ha creado Minecraft EDU (que ahora se usa en más de 4.000 colegios y en 40 países), una versión tuneada para profesores y alumnos del mítico juego Minecraft.

El juego va de construir y derribar, y está bastante poco dirigido,lo que significa que puedes hacer lo que quieras, que puedes usar al máximo tu creatividad, desde construir un pueblo medieval (como hizo una profesora en España con su clase de 9 años -6º de Primaria- como trabajo de clase) hasta crear una sociedad entera en la que se puedan visitar las distintas religiones (como hizo un profesor finlandés) o enseñar planificación urbana y problemas ambientales (como hicieron en Estocolmo).

 

Este cambio de perspectiva ha permitido que los chicos que en un principio pudieran tener problemas sociales por estar demasiado conectados, ahora tienen un punto fuerte con el que pueden ser mentores de otros niños y colaborar en equipo para realizar los trabajos en clase.

Basándonos en la premisa de que nosotros ahora en el colegio estamos formando a los que gobernarán nuestro futuro, con el uso de videojuegos y tecnología en las aulas, estamos creando un futuro de hombres funkys, según decían Jonas Ridderstrale y Kjell Nordstrom en “Funky business” ¿Y esto qué significa? Significa que nuestros hijos van a crecer en una sociedad en la que la inteligencia, en la que las ideas, es lo que más valor tiene, que los empollones van a gobernarnos. De hecho ya lo están haciendo: Bill Gates, Steve Jobs, Mark Zuckerberg,… eran grandes empollones, eran frikis. Y ahora dominan el mundo. Sus negocios son negocios funky y ellos también lo son.

Ellos tuvieron éxito porque consiguieron hackear la educación, consiguieron hackear las normas y crearon las suyas propias. Ahora la pregunta es: ¿Vas a permitirle a tu hijo que haga lo mismo? Pregúntatelo cada vez que se salte las normas.

Gracias a que un profesor y padre escuchó a su hija de 5 años y descubrió el enorme poder del Minecraft, hoy tenemos Minecraft EDU. Debemos enseñar a los chicos cosas sobre su realidad, no sobre la nuestra. Y debemos hackear la educación tóxica. Debemos conocer bien las normas para surfearlas, para aprovecharnos de su potencial y que nos lancen hacia lo más alto. No para que nos presionen y aprisionen. Eso es de lo que hablo cuando digo hackear la educación. Porque si tu hijo o tus alumnos pasan horas haciendo algo, te pregunto: ¿por qué no les dedicas un par de horas a averiguar de qué se trata? Tal vez sea algo importante.

Ahora quiero ir un paso más lejos…

Un hacker se salta las normas para conseguir un objetivo. Así como nosotros nos saltamos las normas de la educación convencional para conseguir un objetivo que es educar en una nueva era.

Bien. Los profesores novedosos tienen a unos alumnos alucinados porque están jugando a videojuegos en clase. Pero esto es una norma. ¿Y si tuviéramos a alumnos tan buenos que consiguieran hackear la educación de los videojuegos? ¿Que consiguieran hackear el programa o los trabajos de sus alumnos? ¿Merecería ese alumno una matrícula? Se ha saltado las normas.

Yo, personalmente, preferiría que mi hijo fuera un hacker porque quiero que se lo plantee todo, todas y absolutamente todas las normas que se encuentre por su camino. Quiero que mire de frente a las normas, y que les dé la vuelta, que las mire por arriba y por abajo, desde todos los puntos de vista, y quiero que se plantee si esa regla es buena para él, si le protege o si le da igual, o si le impide ser un poquito más libre. Quiero que piense, que use su mente y que sea funky. Y que actúe en consecuencia. Sin miedo.

Y no quiero que use los videojuegos solo porque sea una moda. Los videojuegos se usan porque son una forma genial de comunicarse con los chavales que se pasan el día jugando. Si no les enseñamos a pensar (cómo enseñar a pensar a tu hijo), la cosa no tiene sentido. Potenciar la inteligencia y la creatividad es lo que tiene sentido.

Aquí os dejo un TEDx de Logan LaPlante, de 13 años, sobre lo que quiero decir cuando hablo de hackear la educación:

Llevando la Neurociencia a las escuelas – ¿Cómo controlar el brazo de otra persona con tu cerebro?

Llevando la Neurociencia a las escuelas – ¿Cómo controlar el brazo de otra persona con tu cerebro?

El cerebro es un órgano increíble y complejo. A pesar de que mucha gente está fascinada por saber cómo funciona, desafortunadamente muy poca gente puede comprender cómo trabaja el cerebro, sencillamente porque no se enseña neurociencia en las escuelas. Una de las razones es que el equipamiento para su estudio es complejo y muy costoso.

 

El Cerebro humano

 

Te presento a Greg Gage, que en ésta impresionante charla en TED, nos hará una sencilla pero fantástica demostración sobre cómo podemos enseñar los principios de neurociencia en cualquier colegio del mundo, con un equipo electrónico que bien podría etiquetarse de “hágalo usted mismo”.

Estas son las ideas y los ejemplos que podemos llevar a los colegios, no sólo para explicar a los niños y jóvenes cómo funciona algo tan maravilloso como el cerebro humano, sino para demostrar que con ingenio y creatividad, se pueden romper las barreras que dicen que toda la tecnología es costosa. Eso es mentira. Solo hay que mirar afuera de la caja.

 

 

 

HAZLO TU MISMO – DIY:

Ahora, si te atreves a hacer tu mismo tus propios experimentos y llevarlos a tu clase de física o matemáticas o simplemente divertirte en casa con tus amigos:

 

HACIENDO BAILAR LA PATA DE UNA CUCARACHA:

No te vas a creer lo que verás a continuación:

 

MAS RECURSOS:

Si quieres saber más sobre Greg Gage:

El Kinder más hermoso que jamás has visto

El Kinder más hermoso que jamás has visto

Imagina la escuela más bonita que jamás hayas visto, y ahora multiplícalo por 100. Este es el resultado. Una escuela en Tokyo, Japón, diseñada de tal forma, que no sólo pensaron en cómo se podría ver la escuela por dentro, sino desde arriba, desde el cielo; un diseño totalmente integrado en el espacio urbano. Y por supuesto, con los niños como principales protagonistas.

  • Descubre esta charla con subtítulos en inglés en la web de TED Talks, o continúa leyendo mi resumen en español.

Escuelas del Futuro

En la finca elegida para la edificación, había cuatro árboles de gran tamaño. En cualquier otra cultura, habrían comenzado por talar y barrer con la naturaleza que rodeara el proyecto. Lo que verás a continuación no es sólo una increíble solución creativa, sino también un ejemplo de consciencia plena y respeto por la naturaleza.

Este Kinder no solo es hermoso por fuera y por dentro. Lo que lo hace más bello aún, son las prioridades que los empleados de gobierno y el arquitecto contratistas tuvieron en mente para desarrollar este proyecto. Es un colegio, y los colegios son habitados por niños. Estas fueron sus prioridades:

  • Un diseño circular, que permitiera a los niños correr infinitamente.
  • Aprovechar el techo del colegio, para multiplicar el espacio.
  • Un techo bajo, para no perder de vista a los niños.
  • Respetar e integrar en el espacio los cuatro árboles de la finca.
  • Las aulas estarían libres de muros, con espacios abiertos, sin barreras acústicas.
  • Cada salón tendría ventanas en el techo para permitir pasar la luz del sol.

Entre otras cosas, llevaron a cabo estudios que permitieron determinar que los niños están más relajados en ambientes con ruido. De hecho los niños duermen mejor en espacios con ruido ambiental. ¿Sabías que encerrar a un niño en una habitación libre de ruido le genera estrés? Recordemos que nuestra especie creció libre en las junglas durante muchos siglos, y que las selvas están repletas de cientos de matices de ruido. A pesar de tener salones libres de muros, con el paso de los meses descubrieron que los niños se esforzaban de forma natural y sin ningún tipo de presión o regaño para concentrarse mejor en sus clases.

Integrado en el espacio principal fabricaron una pequeña estructura, también circular, de no más de cinco metros de altura, con siete pisos entre medias. Lo crearon como un espacio más donde los niños podrían explorar sus pasillos, túneles y mini-terrazas y asumir pequeños riesgos controlados. Este diseño parte de la premisa de que no podemos ni debemos intentar evitar que nuestros hijos se expongan al peligro. De hecho es muy importante que ellos jueguen y experimenten con el peligro. Según Takaharu Tezuka, el arquitecto del proyecto, los niños necesitan pequeñas dosis de peligro. Nuevamente, luego de algunos meses, los profesores comenzaron a darse cuenta que los niños aprendieron y desarrollaron una actitud proactiva  para ayudarse mutuamente mientras jugaban en este espacio.

El espacio, a pesar de su modesto tamaño, incorpora una circunferencia de 182 metros. En el video podrás ver un diagrama que traza el desplazamiento que desarrolla un niño de 9:10, hora en la que llega al colegio-, hasta las 9:30, hora en la que comienza su clase. Para ese momento el niño ha recorrido más de 6.000 metros. Y esta no es la única sorpresa. Con una media por niño de 4.000 metros recorridos diariamente, la condición física y las habilidades atléticas del plantel son muy superiores a las de otros colegios de la zona. Deforma graciosa el director del colegio comenta:

«Te prometo que no los entrenamos. No hacemos ningún esfuerzo por ello. Simplemente ellos suben al techo de la escuela y corren y corren y corren. No paran de correr. Y nosotros no hacemos ningún intento por controlarlos y no queremos hacerlo. Queremos que asuman riesgos, no queremos protegerlos demasiado. Queremos que se caigan, que experimenten con el peligro, que se ayuden entre ellos mismos».

Vaya. ¡Cuánta inspiración para todos esos jóvenes arquitectos que están saliendo de las universidades! Y cuánta vergüenza da, que con estos ejemplos delante de nosotros, los gobiernos y los políticos sigan empeñados en despilfarrar el dinero del contribuyente fabricando espacios con apariencia carcelaria, que etiquetan equivocadamente como escuelas o colegios.

 

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