La carta a los Reyes Magos, lo que tus hijos desean de verdad

La carta a los Reyes Magos, lo que tus hijos desean de verdad

Tengo dos tipos de emociones y recuerdos sobre cómo viví las navidades en mi casa. La base de esta disyuntiva se debe a que mis padres se separaron cuando yo tenía cinco años. Con lo cual me tocaba repartir las dos fechas con ambas familias. Un año tocaba navidad en Cuernavaca en casa de los Torres, y luego pasaba año nuevo y el día de Reyes en el DF, en casa de los Quintana. Y digo que tenía dos tipos de emociones, porque mi papá tenía algunas manías que de pequeño me parecían raras, pero que con el tiempo, le dieron un sabor único y especial a mi vida. Mi familia materna era la típica que hacía desaparecer la base del arbolito de navidad y toda la ciudad de Belén a sus pies con cientos de cajas de regalos. Mi padre era tan raro, pero tan raro, que pasaba navidades sin regalarme nada. Sin embargo, podía pasar un día por mi a mediados de mayo y al bajar a la puerta de la casa me encontraba con regalos totalmente inesperados. Cada familia tendrá sus costumbres, pero mi regalo para todos ustedes en estas navidades, es reflexionar en la importancia de otro tipo de valores. Las experiencias en familia, no se compran ni se venden, sólo se disfrutan y se recuerdan con una sonrisa.

 

Los mejores regalos son los que no caben en un carrito de la compra.

 

#LaOtraNavidad es lo que nos propone este bellísimo video realizado en base a un experimento realizado por Ikea, con 10 familias reales.

 

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