Necesito de ti

Necesito de ti

Necesito de ti convoca a emprendedores sociales que quieran mejorar la situación de niños y niñas de 0 a 6 años en México. Los primeros seis años de vida, nuestra primera infancia, es una etapa crucial para desarrollar nuestra capacidad de aprendizaje. ¿Que pasaría si una idea tuya sorprendiera a México y lograra mejorar la calidad de vida, la salud, la educación y la felicidad de nuestros niños?

Si eres una persona que se preocupa por estos temas y te faltaba una plataforma donde pudieras presentar tus ideas, la convocatoria Necesito de ti, te ofrece una alternativa:

 

 

Página oficial convocatoria Necesito de ti:

 

 

¿Quién está detrás de esta iniciativa?

Hasta hace dos años, cuando descubrí mi pasión por convertirme en un emprendedor social, apenas había unas cuantas ONGs destacadas en México, o al menos hasta ese momento tenían muy poca visibilidad. Buscar recursos y plataformas que impulsaran el emprendimiento social era muy difícil. Me alegro al observar que esa tendencia está cambiado y que las grandes ONGs internacionales, como Ashoka, están ayudando a crear plataformas locales que impulsen un cambio social.

 

 

 

 

Detrás de la convocatoria Necesito de ti, están los siguientes:

Necesito de ti

La desaparición del futuro vs. La creación del futuro

La desaparición del futuro vs. La creación del futuro

Los han dejado sin dirección postal, sin sitio dónde estudiar o lugar de trabajo… El jueves 20, desde Tlatelolco, hay tiempo para pensar y ver al ritmo del andar con otros. Y dejar que lo que se mira, interrogue. De cada 100 muchachos que inician la primaria, quizá 20 lleguen a la educación superior. A los otros 80 los ha abandonado el sistema educativo antes de tiempo. También los han echado de las listas de asistencia. No aparecen ya en el pupitre…

La desaparición del futuro

Así comenzaba el titular del artículo escrito por Manuel Gil Antón, profesor del Colegio de México, y que mi amiga Alejandra Guerra, profesora del IPAE, compartía en su muro de facebook. Me dispuse a leérlo. Y como siempre, encuentro opiniones de líderes en educación llenas de cifras y frases nostálgicas que pintan un México imposible, pero siempre, eso si, llenas de vacíos. Ausentes de ideas, de soluciones. Así que sin más, me animé a responder el post de mi amiga, y al final resultó el siguiente texto que quiero compartir con ustedes.

 

La creación del futuro

La crítica a la publicación es que no llama a la acción. Desde sus posiciones privilegiadas tendrían la responsabilidad, no sólo de emitir una opinión de calado, sino lanzar iniciativas que propongan una transformación inmediata de ésta realidad. Seguimos cayendo en el deporte de comentar y dramatizar, cuando lo necesario es proponer soluciones reales, tangibles y de corto plazo, para, por ejemplo, rescatar a 25 chamacos de ese abandono. Y como soy partidario de criticar con el ejemplo de por medio, propongo una idea sencilla, práctica y viable. No sólo es una idea, es un proyecto que estoy poniendo en práctica.

1.- Construyamos programas alternativos de educación académica no formal.

2.- Juntemos a 10 especialistas en educación, con coraje, huevos y ganas de cambiar la educación con sus propias manos.

3.- Diseñemos un plan de formación de 3 a 6 meses para esos 25 chavos.

4.- Encontremos un espacio – y de estos sobran muchos – donde podamos impartir estas clases y crear estos espacios de aprendizaje alternativo. Alternativo en varios sentidos, primero desde la base pedagógica, y alternativo a un gobierno que no va a venir a solucionar el problema del modelo educativo “tóxico” que tiene entre manos.

5.- Es un programa formativo centrado en educación emocional, desarrollo de habilidades interpersonales y formación para el micro-emprendimiento. Ofrecido una o dos veces por semana en sesiones de 3 horas.


Aquí está una idea. Es una propuesta seria, real, alcanzable, que puede funcionar con muy escasos recursos. Está funcionando en 15 ciudades españolas a coste cero. Esto es sostenibilidad en estado puro. Esto es innovación. Todo se centra en el voluntariado de esos 10 expertos con ganas de mancharse las manos, con ganas de cambiar el México que todos vemos desde lejos pero nomás no nos atrevemos a cambiar de verdad, con acciones reales y tangibles.

Transformar la vida de 25 chavos cada 6 meses es poco, es nada contrastando esos 7 millones de ninis que tiene México. Ahora multipliquemos ese efecto a 10 delegaciones del DF, a 2 ciclos por año. Haciendo cuentas, nos salen 16 delegaciones, 25 chamacos, 2 ciclos por año y un total de 800 vidas transformadas cada año.

¿Quién se apunta al cambio?


¿Quién dice yo? ¿Quién se apunta al cambio? ¿Quién se apunta al reto? Hago una predicción del silencio que vendrá a continuación, el silencio que encontraré en un muro vacío de comentarios, vacío de “Órales”, vacío de “Me apunto”, vacío de “Y yo también”, vacío de empresas que digan “Órale, yo pongo el espacio gratis”, vacío de voluntarios especialistas en educación y pedagogía. Vacío porque todo esto suena muy bien, pero: que miedo dejar mi trabajo, que miedo dejar lo que estoy haciendo, que hueva ponerme a intentar cambiar el mundo. Total, si seguro que de esos ochocientos chamacos, la mitad no acabará el curso. Ojalá me equivoque, pero esa si es la realidad que la gente si tiene pintada en la frente. Hemos pintado el planeta de un rojo angustia, en lugar de un verde esperanza.

Estos son el tipo de cartas que deberían escribir esos líderes de opinión. Y estos los menesteres en los que deberíamos estar participando como sociedad. Cada uno, desde su trinchera, gestionando el cambio que queremos para México, para Colombia, para España, para la India, para el mundo entero.

¿Quién se apunta? ¿Quién dice yo?

PD. Puedes ver en tiempo real la imagen del post, que es el cruce de República de Argentina con República de Venezuela, donde se encuentra la sede de la inmaculada Secretaría de Educación Pública. Esta es la postal que ven los ministros “vale-madres” desde sus balcones. Este es el México que ven y ante el que no se inmutan. Ahí, sentado en la banqueta, podríamos ver la vida de un nini de siete años a lado de su madre nini de no mas de dieciocho, y un poco más a la izquierda otro nini viendo pasar el tiempo, con su pié recargado sobre la pared.

Cada vez que yo me refiero a los ninis, hago uso del término desde el respeto y siempre con el objetivo de empoderar a este colectivo. No estudiar y no trabajar es una elección, una opción. Lo realmente preocupante es cuando un gobierno y una sociedad en su conjunto lleva, con sus actos demagógicos, de corrupción, de impunidad, de “vale-madrismo” a que los jóvenes no tengan derecho a ejercer esa opción.

Imagen: Google Maps

Mi hijo es un Nini, ¿Qué puedo hacer?

Mi hijo es un Nini, ¿Qué puedo hacer?

Cuando comencé el proyecto de Descubre tus Talentos, reconozco que sólo veía el problema en una sola dimensión, la de los jóvenes, olvidándome otros orígenes, como lo son su entorno familiar, concretamente sus padres.

Un día, charlando con un gran amigo, el cual tiene un “nini” en su familia, comprendí la importancia de confrontar este problema social por varios frentes. Si eres padre de un adolescente “nini” y no sabes qué hacer, hoy te traigo 10 consejos que puedes poner en práctica ya mismo:

1.- Debes ayudarle a descubrir lo que más les gusta hacer. Salgan juntos a dar una vuelta por el parque, busca un rincón tranquilo, donde nadie les interrumpa. Y con toda calma pregúntale: ¿qué es lo que te gusta hacer? ¿qué te ves haciendo en el futuro?

2.-Debes respetarlo, entenderlo y buscar juntos una solución. En esta etapa no hay respuestas correctas ni soluciones únicas.

3.- Olvídate de las expectativas que como padre te has creado. Evita presionarle o intentar dirigirle hacia los deseos o expectativas que tienes como padre respecto a su futuro.

4.- Si no quiere ir a la escuela, averigua cual es la causa por la que rechaza los estudios.

5.- Ayúdale a establecer una conexión entre sus estudios y sus intereses personales. NO intentes vincular las diversas asignaturas con futuros puestos de trabajo o estudios universitarios. Ya no hay puestos de trabajo seguros y los empleos que serán tendencia en cinco años aún no existen.

6.- Motívalo con actividades novedosas que sustituyan a aquellos pasatiempos negativos (jugar a la consola, pasar horas en internet o chateando).

7.- Anímale a realizar actividades deportivas. La buena forma física conlleva a la neutralización de las tendencias perezosas.

8.- Dale confianza  a la hora de tomar iniciativas que le gusten y sean saludables. Esto mejora su autoestima.

9.- Transmítele “pasión por la vida”, comparte tus pasiones con el o ella: leer, tu trabajo, tus aficiones, algo que te apasionaba cuando eras joven. Y descubran juntos la de el o ella.

10.- Ayúdale a descubrir sus metas.

 

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Vía: El Nuevo Día

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