¿Cuál sería la fórmula de la Felicidad?

¿Cuál sería la fórmula de la Felicidad?

Conocí a Joaquina Fernández hace dos años, a través de uno de los talleres que ofrece junto a su fantástico equipo del Instituto Hune: Tu Yo Financiero. Aprendí muchísimo, descubrí muchas de las creencias limitantes que tengo sobre la abundancia y el dinero. Pero lo más enriquecedor es que conocí a una mujer que no deja de compartir su conocimiento con las personas. Y en su afán por compartir cada mes organiza una taller gratuito que gira en torno a la trascendencia. Cada mes organizo una “quedada” con mis mejores amigos para asistir a su charla y sacar nuestras propias conclusiones. Y eso es lo que quiero compartir contigo, mis propias reflexiones. Si no lo pones en práctica de forma consciente, pasará por tu vida y luego desaparecerá.

Joaquina Fernández

«Venimos a este mundo a trascender para nosotros mismos, no para los demás».

Los 3 Niveles del Deseo

Las personas expresamos nuestro deseo en tres niveles, de abajo hacia arriba:

  • El deseo de INTELIGENCIA.
  • El deseo de PRESTIGIO.
  • El deseo de PODER.

Los 3 niveles del deseo

 

 

Encontrarnos con el perdón:

Para poder perdonarnos a nosotros mismos y a los demás, es necesario “el no recuerdo” del dolor. Somos incapaces de perdonarnos, porque somos incapaces de olvidar las cosas que nos han causado dolor. Tenemos muchos recuerdos. Los recuerdos deberían servirnos para saber por qué camino debemos ir y qué caminos debemos evitar. Pero jamás para mantenernos anclados al recuerdo, y mucho menos cuando es negativo. Esos recuerdos debemos “SOLTARLOS”.

Frases como:

  • Usted de niña siempre fue mala conmigo.
  • Usted el año pasado me hizo esto.
  • La vida me ha tratado muy mal.
  • Mi padre jamás me quiso.
  • Mi madre jamás me dio una muestra de cariño.
  • Jamás te podré perdonar.
  • Nunca olvidaré aquel insulto
  • Etc, etc.

Todas estas frases y miles más, nos anclan al pasado y ese recuerdo nos hace prisioneros para conseguir “NUESTRO” propio perdón.

Gandhi

 

Sobre la felicidad:

Lo que nos aleja de la felicidad es el “apego” a algo que no podemos alcanzar, tener o algo que no podemos experimentar en nuestras vidas. Para ser felices tenemos que “aceptar”. Aceptar que las cosas son tal como son, no como podrían ser. ¿Y cómo podemos llegar a ACEPTAR para luego poder ser más FELICES? La aceptación “plena” llega o surge con el “desapego”. Desapego a la creencia de que necesitamos algo para ser felices, que para ser felices se tienen que cumplir una serie de deseos y condiciones.

Apegos

Aquí quiero hacer una pausa y compartirles algo del libro El Poder del Ahora, escrito por Eckhart Tolle, la semana pasada que andaba con las pilas bajas, abrí su libro para encontrar un poco de inspiración, y esto fue lo que me encontré. Tiene total sentido, con la invitación de Joaquina al desapego y a la aceptación.

El Poder del Ahora, Capítulo 8, relaciones iluminadas:

Entra en el ahora estés donde estés. ¿Estás esperando la felicidad mediante un suceso en el tiempo que ya llegará? Si es así, estamos hablando de la búsqueda de la felicidad partiendo de un estado de insatisfacción o insuficiencia. La felicidad que llega a obtenerse es invariablemente breve, de modo que el estado de insatisfacción vuelve a proyectarse otra vez en un punto imaginario del porvenir, lejos del aquí y ahora.

«Cuando tenga “esto” o esté libre de “aquello”, me sentiré bien».

Éste es el marco mental inconsciente que crea la ilusión de felicidad en el futuro. La verdadera felicidad es plenitud, paz, vivir la vida al máximo. Es ser quien eres, sentir dentro de ti el bien que no tiene opuesto, la alegría de ser que no depende de nada externo a sí misma. No es algo que se siente como una experiencia pasajera, sino como una presencia permanente. En lenguaje teísta es «conocer a Dios» como tu propia esencia interna y no como algo externo.

(Por eso deseo expresar mi opinión por la que estoy en contra de lo que la iglesia católica ha impuesto en la sociedad con frases como: con la ayuda de Dios, si Dios quiere, etc. Porque todas estas frases actúan en contra de la propia naturaleza divina del hombre, atentan contra esta ley universal del amor, que identifica a Dios (el amor) dentro de nosotros mismos y como parte de él).

La verdadera felicidad es un estado de libertad, libertad del miedo, del sufrimiento, libertad de percibirse en un estado de carencia e insuficiencia y, por tanto, libertad de todo deseo, necesidad y apego. Es libertad del pensamiento compulsivo, de la negatividad y, sobre todo, de la necesidad psicológica del pasado y del futuro. Tu mente te está diciendo que no puedes ir a ese estado desde donde estás; antes tiene que ocurrir algo, tienes que convertirte en esto o lo otro para poder sentirte libre y realizado.

De hecho, la mente afirma que necesitas tiempo, que necesitas encontrar, clasificar, hacer, alcanzar, adquirir, llegar a ser o entender algo antes de poder ser libre o estar completo. Consideras el tiempo como un medio hacia la felicidad, cuando en realidad es el gran obstáculo para lograrla. Piensas que no puedes llegar a la iluminación desde donde estás y desde quién eres ahora mismo porque aún no estás completo o no eres lo suficientemente bueno, pero la verdad es que el aquí y ahora es el único punto desde el que “puedes” llegar “allí”.

«Llegas allí, dándote cuenta de que ya estás allí. Encuentras a Dios en el momento en que te das cuenta de que no tienes que ir a buscarlo».

Por eso no hay un único camino para la felicidad: cualquier estado puede emplearse, no se requiere uno en particular. Sin embargo, sólo hay un punto de acceso a la felicidad: el ahora. No puede haber felicidad fuera de este momento. ¿Estás solo y sin pareja? Entra en el ahora desde ahí. ¿Estás en una relación? Entra en el ahora desde ahí.

Esto puede resultar difícil de entender para una mente acostumbrada a pensar que todo lo que merece la pena está en el futuro. Pero piensa en lo siguiente: nada de lo que hayas hecho en el pasado o de lo que te hayan hecho a ti en el pasado puede impedir decir “SI A LA FELICIDAD” y llevar tu atención profundamente al ahora. Esto es algo que no puedes hacer en el futuro. O lo haces ahora o no lo haces nunca.

«Nadie en este mundo puede hacernos felices. La felicidad está dentro de nosotros».

Eckhart Tolle - El poder del ahora

El gen asesino:

Todos llevamos dentro un gen asesino que se expresa hacia el exterior y hacia el interior. El gen asesino externo pretende aniquilar a toda aquella persona que sentimos que nos puede infligir dolor. Surge nuestro arquetipo de héroe para pretender imponer justicia en el mundo. El gen asesino exterior está conectado al sentido del oído. Se fortalece si ha recibido palabras de rechazo, odio, gritos, insultos. Se minimiza si ha recibido palabras de amor, cariño, aceptación.

El gen asesino

El gen asesino interno tiende a matar todo lo que somos. Es también llamado el gen de la auto-destrucción. El gen asesino interior está conectado al sentido del tacto. Una persona que ha carecido de cariño físico, de caricias, de abrazos, de apapachos por parte de sus padres, puede tener más tendencias a expresar su gen asesino interior. Se levantan con personalidades depresivas, con muy baja autoestima.

  • Te das cuenta de ello cuando tus deseos van en contra de tus propias metas.
  • Te das cuenta de ello cuando tú mismo boicoteas tus propios objetivos.
  • Cometes pequeños errores a diario que te alejan de la felicidad que buscas, de la satisfacción.
  • La procrastinación es un gran enemigo.
  • El auto-engaño también.
  • Posponer lo importante por lo placentero:
    • Me voy a echar una siesta.
    • Mejor lo hago mañana.
    • Mejor veo la televisión un rato.
    • Mejor como un poco más de pizza.
    • Ya habrá tiempo para ahorrar.
    • Me gasto el dinero en esto pequeño, total, no se va a notar.
  • Atacarte a ti mismo:
    • No valgo para nada.
    • Soy un inútil.
    • Debería desaparecer de este mundo.
    • Nadie me quiere.
    • No soy lo suficientemente bueno.

Nuestros valores personales:

Es eso que nos hace plenamente diferentes a los demás. Es eso que siempre hacemos. Es eso que está dentro de nosotros de forma permanente, algunas veces en mayor o menor medida, pero que jamás se va.

«El VALOR está en el autoconocimiento».

Si no te conoces a ti mismo, ¿cómo puedes poner en valor tus propios atributos?

Cuando nos sentimos mal, cuando estamos fuera de nuestro centro, vamos hacia nuestros defectos para auto-destruirnos. Cuando perdemos nuestro centro nos vamos al defecto. Cuando estamos equilibrados acudimos a nuestros valores.

«Si te cuesta ver tus valores no es que no los tengas, sino que NO quieres ponerlos en activo».

Si estás fuera de tu valor, pierdes la motivación. Si estás dentro de tu valor, estás con una fuerza y energía imparable, sientes que nada te detiene, te sientes plenamente creativo, feliz, pleno, optimista, ecuánime.

¿Entonces cuál sería la fórmula de la felicidad?

  • «Elimina los recuerdos».
  • «Si no eres feliz es porque NO estás mirando esa esencia maravillosa que YA tienes»
  • «Vive en el ahora. Sólo en el ahora puedes ser feliz. La felicidad no va a llegar cuando tengas algo que se encuentra en el futuro».
  • «Para ser feliz tienes que darte cuenta de todo lo que tienes (TU VALOR), y darte cuenta de las cosas que tienes que trabajar (TUS ERRORES, tus zonas erróneas)».

 

La felicidad en la escuela, una prioridad

La felicidad en la escuela, una prioridad

¿Sabías que si los alumnos son felices en clase se mejora el ambiente dentro del aula y se potencia el aprendizaje?

De esta idea parten en la Escola Sant Josep (Sant Vicenç Del Horts, Barcelona), que ha establecido la felicidad de sus alumnos, profesorado y familias como una de sus prioridades. Por eso ha llevado a cabo un proyecto con tres objetivos:

  1. Hacer reflexionar a los docentes sobre cómo implantar una nueva visión sobre la felicidad en la escuela.
  2. Dotar al profesorado de herramientas para trabajar la felicidad en el aula.
  3. Establecer unos valores compartidos por toda la comunidad educativa. Delivering Happiness at School les está acompañando en este proceso, ¡y nos lo cuentan!

En la Escola Sant Josep nos planteamos desde hace tiempo si en el centro queremos sólo máquinas de pensar o si queremos personas integradas plenamente en nuestra sociedad. Nos propusimos, como escuela, encontrar un equilibrio entre la parte académica y la parte emocional, y de esta reflexión surgió la idea de desarrollar una serie de actuaciones para implementar la felicidad en el centro. Para ello contamos con el consejo y el acompañamiento de Delivering Happiness at School, una iniciativa que promueve la implementación de la felicidad en la escuela como medio para conseguir un mejor clima y una mayor implicación del alumnado en su aprendizaje.

Una de las primeras acciones que hemos realizado han sido una serie de sesiones de formación tanto para el profesorado como para el equipo directivo. En ellas hemos reflexionado sobre el rol de los maestros en el sistema educativo actual con el objetivo de que todos tomemos conciencia de quiénes somos y de qué hacemos aquí. Las sesiones han sido muy útiles e inspiradoras para reconectar con nuestra profesión, así como para compartir pensamientos e ideas que en el día a día de la escuela quedan diluidos.

Otro de nuestros focos de interés a nivel de escuela está en cómo conseguir que los alumnos se sientan felices y conectados en clase. A menudo los maestros desatendemos sin querer el ámbito emocional, ya sea por falta de tiempo o por falta de herramientas. Por eso, también hemos participado en algunas sesiones de formación para proporcionarnos recursos y técnicas para desarrollar en el aula con los alumnos. Sobre todo, estas sesiones se han centrado en cómo trabajar los valores y en cómo aumentar la sensación de progreso del alumnado. Además, ha surgido la iniciativa de recibir de forma periódica una guía on line con actividades, diseñada por el equipo de Delivering Happiness, con más ideas para conseguir un mejor ambiente en clase. Pensamos que con actividades fáciles pensadas para los alumnos se crea una convivencia más saludable y el aprendizaje del alumnado mejora; y ya hemos comprobado que funciona.

Por último, hemos decidido definir con toda la comunidad educativa los valores que van a marcar nuestra esencia en los próximos años. Esto nos va a ayudar a crear una comunidad educativa con identidad, alineada y con un propósito común. Pensamos que de esta forma mejorará el funcionamiento general del centro y también la implicación de las familias, el profesorado y el alumnado desde los 3 hasta los 12 años.

 

QUÉ VENTAJAS APORTA EL MÉTODO DELIVERING HAPPINESS AL COLEGIO:

 

 

 

CONOCE LA ESCUELA SANT JOSEP:

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