La importancia del autoconocimiento

La importancia del autoconocimiento

«¡Aviéntate, atrévete, no tengas miedo! Hazlo ya.

¡Ya! Porque la vida no es un ensayo general, es tu única función» – Odin Dupeyron.

¿Cuáles son mis talentos ocultos? ¿Cuál es mi propósito en la vida? ¿Cómo voy a saberlo si ni siquiera se quién soy?

Vaya, qué complicado poder encontrar por uno mismo la respuesta a todas estas preguntas. Qué complicado saber cuál se tiene que responder primero. Lo sé pues lo experimenté yo mismo hace tres años en aquella etapa de defino como mi despertar de consciencia. Sin embargo, en el momento en que encontré mis propias respuestas y descubrí que mi propósito en la vida es: ayudar a las personas a vivir en su elemento, todo cambió.

¿Qué es el elemento? Esa actividad y espacio donde encuentras un equilibrio en tu vida entre lo que te apasiona, lo que se te da bien y las necesidades del mundo.

Una de esas personas que viven en su elemento, es el actor y escritor mexicano Odin Dupeyron. Y quise separar de uno de los artículos más visitados del blog, la importancia que Odin Dupeyron le pone al autoconocimiento.

LA IMPORTANCIA DEL AUTOCONOCIMIENTO

Conocerte a ti mismo es “canasta básica”. Leche, huevos y conocerte a ti mismo. Eso si, se necesitan muchos huevos para conocerte a ti mismo.

Odin comenta en una entrevista que «sólo podemos dar lo que llevamos dentro. Tu visión de la vida, tu manera de escuchar la música, lo que llevas en el alma. Es necesario saber quién eres, de forma consciente. Si no te conoces, es como no conocer el manual de cómo funcionas. Hay gente que no se pregunta nada. Se casa por que se casa, trabaja porque hay que trabajar, tiene hijos porque es lo que le sigue. Al ser una consecuencia de nuestro pasado, de las cosas mal aprendidas en nuestra infancia, tenemos que saber de dónde venimos. La infancia es difícil, aunque la recuerdes linda. Cuando rascas en tu interior, en tu pasado, te das cuenta que guardas las cosas que no te gustan, y eso es lo que te define».

¿De dónde vienen tus miedos, de dónde tus fobias, qué le da fuerza a las cosas a las que te resistes? Cuando te conoces descubres de dónde vienen todas tus manías, de dónde tus creencias limitantes o las creencias que te empoderan.

La herramienta del autoconocimiento es el recurso más extraordinario que existe. «Duele; mucho. Pero es lo mejor que puedes hacer con tu vida, es lo mejor que puedes hacer por ti. No es bonito, no es tarea fácil, no es coser y cantar. Es sacar los monstruos, es ir a la cacería de los fantasmas que escondiste en tu infancia. Y sacar las cosas que te duelen y lastiman en el alma. Pero una vez que los exorcizas y los sacas a la luz de la sabiduría, del entendimiento; después de esos primeros gritos, todos esos temores estallan y te liberas de ellos para siempre. Siempre queda un poco de polvo de lodazal, siempre quedan algunas reminiscencias. También descubres algunos vacíos que nunca se llenan, pero al menos aprendes a cómo vivir con ellos. Si nunca tuviste padre, nada podrá llenar ese vacío. Pero al menos aprenderás a no llenarlo con drogas, con sexo, a depender de tu novia o tu marido. Vas a entender que ese vacío lo tienes y ya está».

El dolor de la vida que una persona se puede ahorrar conociéndose, es el 80% del dolor de su vida. Lo demás son catástrofes inevitables.

5 CONSEJOS DE ODIN PARA EL AUTOCONOCIMIENTO

No es lo que sabemos lo que nos hace daño. Lo que nos hace daño son esas certezas que están totalmente equivocadas. ¡Eso, nos jode la vida! Ideas como: los hombres no lloran; o ideas basadas en pensamiento mágico;  o conceptos absurdos que nunca cuestionamos.

¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE PASIÓN Y TALENTO?

Una vez que crees tener una mejor idea de quién eres, llega el momento de identificar cuáles son tus talentos y qué es eso que tanto te apasiona. Lamentablemente muchísimas personas confunden estos términos o ni siquiera comprenden la importancia de diferenciarlos el uno del otro. En esta entrevista que se hizo viral en redes sociales en abril de 2015, Odin Dupeyron nos enseña de una manera muy divertida y sencilla, cuál es esa diferencia.

SUBLIMA EL DOLOR A MORIR, VIVIENDO

Odin siempre habla de la muerte en todo lo que escribe. En la mayoría de sus obras alguien muere. Para Odin es muy importante decirle a la gente lo que él aprendió con la muerte de su mejor amiga. Y hablar de la muerte cuando hablamos del autoconocimiento tiene importancia porque las personas pasamos toda una vida creyendo que somos lo que no somos y haciendo lo que no nos gusta hacer. Vivimos una vida infeliz y creo que no es justo. Te lo acepto, te lo respeto si eso quieres hacer con tu vida. Pero no ser conscientes de que algún día nos vamos a morir es, paradójicamente, una de las grandes trampas de la vida. Por otro lado, ser conscientes de ello, puede suponer uno de los mejores catalizadores para vivir una vida con sentido.

«Te vas a morir. Nada es tan terrible. Te vas a morir. No hay más que esa certeza. Te vas a morir y no hay garantías. Te vas a morir. Así que cáete, levántate, enamórate, desenamórate, ríe, llora, canta, baila, ahora, ahorita. Ahora, antes de que no puedas hacerlo. Todos tenemos una fecha de caducidad. Todos tenemos una hora de muerte. Es nuestra única certeza. La muerte, si, puede ser terrible. Pero para mi es la mayor inspiración que tengo para enfrentar la vida».

«Aunque no entiendo el porqué de la muerte, es decir, por qué a cierta edad, por qué bajo ciertas circunstancias, por qué muertes tan injustas o repentinas; aunque no le encuentre un sentido, sí encuentro un sentido en sublimar la muerte de quien nos dejó. Siempre lo he dicho: nadie se va de aquí sin darte el regalo de tu vida. Tu decides si lo tomas y le chingas o si no lo tomas y te quejas o te vale o te engañas».

«Vive. Vive. Vive bien. Vive útil. Vive contundentemente. Vive maravillosamente. Vive ahora, vive digno, vive honesto y vive claro. Vive con verdad, vive amando, vive tan sano como puedas. Vive luchando a pesar del dolor, la desilusión o la injusticia. ¡Vive! Pero vive de manera extraordinaria. Porque seguro es que llegará el día en que tu vida entera pase como una película frente a tus ojos y sólo viviendo de manera “extraordinaria” lograrás sentirte orgulloso de lo que has vivido. Y entonces, seguro estoy, podrás soltar la vida, satisfecho y en paz».

«Sublimemos el dolor de la muerte, viviendo»

A LOS JÓVENES DEL MUNDO

Mi dedicatoria es para todos ustedes. Jóvenes inquietos por la danza, la música, el teatro, la ciencia, los viajes. Para esos chicos y chicas que sufren en silencio sabiendo cuál es su verdadera pasión pero que viven reprimidos por no tener el respaldo de sus familias. Mi mensaje para los jóvenes es que hagan caso a su instinto y escuchen a su corazón, jamás se equivoca. Mi petición para los padres, es que comprendan que las reglas del juego han cambiado por completo. O tal vez es que nunca lo han hecho. Estamos en la era del talento. Y será la nueva moneda de cambio. Ya no hay futuro seguro. Nada les garantizará que sus hijos, además de vivir una vida miserable estudiando algo que no les apasiona, encontrarán trabajo una vez que terminen la carrera, si es que la terminan.

La sociedad, comenzando por la familia, puede intentar desviar nuestra atención hacia caminos más seguros. Desafortunadamente hoy en día no hay nada más peligros que intentar mantenernos a salvo. El mundo necesita una nueva generación de renacentistas. Gente como Odin Dupeyron, que luego de haber cruzado por el umbral de una profunda crisis emocional, emprendió el camino del autoconocimiento, para desenmascarar todos sus demonios.

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¿Crees que no estás haciendo lo suficiente?

¿Crees que no estás haciendo lo suficiente?

Si no es el momento, no es el momento. Tienes que permitirte ser humano.

No necesitas más motivación. No necesitas más inspiración. No necesitas leer más listas, ni blogs ni artículos que te expliquen por qué no estás haciendo lo suficiente.

Actuamos como si el mero hecho de leer la cantidad suficiente de artículos o frases motivacionales en Pinterest cambiara algo en nuestro cerebro y nos hiciera ponernos en marcha. Pero, cuando se trata de éxito, motivación, fuerza de voluntad, objetivos, productividad y todas esas palabras que se han puesto de moda, nadie dice la verdad: eres como eres hasta que dejas de serlo. Cambias cuando tú lo decidas. Te pones en marcha cuando te conviene. No sales de la zona de confort. De la zona de confort te echan a patadas. Hasta que has sufrido lo suficiente. Así son las cosas.

No eres un robot. No puedes llamar a la motivación cuando no la tienes. Hay momentos en los que pasa algo y otros en los que la vida hace de las suyas. ¡Ay, la vida! ¿Te acuerdas de ella? A veces, te enseña muchas cosas y, a veces, te obliga a tomar el camino largo antes de darte una lección importante. No puedes controlarlo todo. Puedes levantarte a las cinco de la mañana todos los días hasta que termines agotado, pero si no te salen las palabras, las ideas o los dibujos, no te salen. Puedes afrontar cada día con las mejores intenciones, pero si no es el momento, no es el momento. Tienes que permitirte ser humano.

A veces, no se puede empezar a escribir un libro porque todavía no te ha llegado la inspiración para crear al personaje principal. A veces, se necesitan dos años más de experiencias antes de crear una obra maestra que parezca real y natural. A veces, no te enamoras porque lo que necesitas saber de ti mismo sólo lo puedes descubrir por ti mismo. A veces, simplemente das con la pareja adecuada. A veces, la tristeza te abruma porque, un día, formará parte de los cimientos sobre los que construirás tu vida.

Todos lo sabemos: no siempre se pueden cambiar nuestras vivencias. Aun así, no nos comportamos como si lo supiéramos. Nos esforzamos en manipular y controlar nuestras vidas, en conseguir ganar, en coger un atajo que nos lleve directos al éxito porque otros dicen haberlo cogido, en procesar las emociones y la incertidumbre como si se tratasen de un camino sin bifurcaciones.

No puedes controlar cualquier aspecto o resultado para protegerte de la incertidumbre que te supone algo que no eres capaz de entender. Es así de simple. Es la base de la vida: ser tal y como eres en cada momento y dejar que eso sea suficiente. Aun así, no nos comportamos como si estuviéramos de acuerdo con este estilo de vida. Leemos constantemente listas de 30 elementos que te aconsejan cómo conseguir una motivación natural y humana de una manera más eficaz.

A menudo nos olvidamos de que somos como somos hasta que dejamos de serlo. Somos así hasta que cambiamos.

Podemos mejorar un poco si adoptamos unos hábitos saludables y actuamos de un modo beneficioso para el crecimiento personal, pero no podemos desafiar al tiempo. Todo se ve muy negro hasta que deja de verse así. La mayoría de nuestra tristeza se genera por la creencia de que la vida debería ser diferente. Creemos que tenemos todo el control, y el desprecio y el odio hacia nosotros mismos viene de esa idea de que deberíamos ser capaces de cambiar las circunstancias, de ser más ricos, más atractivos, más felices o mejores. Aunque es cierto que la autorresponsabilidad está bien, a menudo nos lleva a experimentar esas sensaciones de resentimiento o amargura que nadie necesita. Tenemos que esforzarnos y concedernos permiso para dejar que pase lo que tenga que pasar y no sentirnos tan atados y vulnerables a los resultados. Normalmente, las oportunidades no se presentan tal y como uno espera.

No necesitas más motivación ni más inspiración para llevar la vida que quieres. Necesitas avergonzarte menos ante la idea de que no estás haciendo lo máximo que puedes.

«Tienes que dejar de escuchar a esa gente que vive en unas circunstancias completamente distintas y está en una etapa diferente de su vida. No tienes por qué escuchar cómo te dicen que no estás haciendo lo suficiente»

Lo que tienes que hacer es dejar que el tiempo haga lo que tenga que hacer. Necesitas entender que lo que está pasando ahora mismo se convertirá en una inspiración más adelante y que el momento en el que estás ahora te ayudará a forjar tu identidad. A veces, lo que sucede es que todavía no nos hemos convertido en las personas que necesitamos ser para comprender lo que deseamos. A veces, tenemos que permitirnos evolucionar hacia un lugar en el que podamos dejar que ocurra lo que queramos.

Digamos que quieras lo que quieras, lo quieres lo suficiente. Lo quieres tanto que te estás amargando por intentar conseguirlo. Podrías relajarte un poco. A lo mejor la motivación no es el problema, sino la obsesión por empujar una bola de nieve que no para de crecer.

Hay algo más allá de nosotros que cuesta comprender. Lo único que tenemos que hacer es dejar que «ese algo» haga su trabajo, relajarnos por un momento, dejar de esforzarnos tanto y dejar que pase lo que tenga que pasar. Llegará un día en el que lo que está pasando ahora tenga sentido. Permítete el lujo de confiar en lo que te acabo de decir.

La-vida-es-un-balance-entre-el-tomar-y-el-soltar-2

 

Fuente: adaptación del artículo escrito por Jamie Varon – Huffington Post

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