Este es un post raro y especial, más bien es una carta de agradecimiento para una persona que me ha inspirado mientras leía uno de sus artículos. Esa persona se llama Isra García, que para mi está siendo un referente en todo lo relacionado a ser un PAD (persona de alto desempeño) y un mapmaker. Así que sin más…

 

Estimado Isra:

Gracias por tu post “Abandona la Reacción”. Me has inspirado mucho con su lectura. Y haciendo caso a mi intuición y la inspiración generada, seguiré haciendo las cosas que me producen input y que me están permitiendo crecer.

Hoy, mientras escribía una sección de mi primer libro, al buscar el tag #simpatía en mi Evernote, me arrojó como resultado un fragmento del libro Tus Zonas Erróneas de Wayne Dyer. Concretamente donde habla sobre la búsqueda de aprobación y sus consecuencias negativas en nuestras vidas. Y al ir leyendo parte del fragmento, sus ideas hacían eco en tu post y en la idea de abandonar las reacciones y abandonar la aprobación.

“No puedes evitar la desaprobación de la gente por más que quieras. Por cada opinión que puedas tener, habrá siempre alguien que tenga exactamente la opinión opuesta a la tuya”. – Wayne Dyer

Abandonar la reacción a mis ideas, abandonar la aprobación de mi futuro libro… está siendo un paso crucial para diseñar mi propio mapa en lugar de pretender que mi camino guste a mis futuros lectores. Gracias por inspirarme con éstas ideas y hacer eco #mapmaker

El párrafo del libro de Wayne termina con una cita de Abraham Lincoln que dice así:

“Si yo fuera a leer, incluso a contestar, todos los ataques que me dirigen, habría que cerrar esta tienda para ocuparnos únicamente de ese negocio. Yo actúo lo mejor que puedo y mejor me parece; y pienso seguir haciéndolo hasta el final. Si al final el resultado es bueno, lo que se diga en contra de mí no tendrá ninguna importancia. Pero si al final el resultado es malo y aunque diez ángeles juraran que yo tenía razón, no habría ninguna diferencia, igual estaría mal”.

Al final también tendrás razón:

Escribir sobre ti mismo es infinitamente más difícil que escribir sobre otra persona; además, descubrirás que la historia que pensabas que contabas al mundo no era la historia que el mundo percibía. – Isra García

Saludos

Crédito de la foto: Martin Fisch

Pin It on Pinterest

Share This