Haciendo el balance de este 2014, ha sido un año fantástico. Todavía le gana el 2013, pero no nos podemos quejar. Pude ver de nuevo a mi padre. Aprendí que la vida nos brinda más de una oportunidad cuando cometemos errores que nos pueden salir caros. Aprendí que nunca es tarde para aprender, y que debemos hacer del aprendizaje un hábito hasta el último día de nuestras vidas. Aprendí que nuestro cuerpo necesita ejercitarse, nos pide muy poco para mantenerse sano, y ese poco es cuidarlo diariamente con una buena alimentación y un poco de ejercicio. Aprendí lo vital que son cada una de nuestras extremidades.

Aún así, la belleza de la vida radica en hacer cualquier cosa que salga de nuestro corazón. No quedarnos con las ganas de nada. Con el tiempo, cuando llegue el otoño de nuestras vidas, seguramente querremos regresar veinte años atrás. Mi regalo para todos ustedes en este fin de ciclo, es invitarte a fallar, a desaprender, a equivocarte, a tener que pedir perdón y disculpas en lugar de tener que sentir arrepentimiento por algo que nunca hiciste.

Esta es la primera navidad en que no estará mi abuelita Marce con nosotros. Por fin está volando en el universo infinito. Y me alegro mucho por ello, por la posibilidad que tiene su alma y su espíritu de experimentar cosas nuevas en una dimensión totalmente diferente a la nuestra. Quienes la conocimos de cerca nos hemos quedado con la enseñanza de su fortaleza de espíritu, con sus ganas de vivir.

Disfruta el siguiente video, y si quieres, llena tu vida con el mensaje que te deje.

Feliz 2015

Disfruta el siguiente video, no olvides activar los subtítulos en español.

 

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